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Un artista povera en la Habana: Michelangelo Pistoletto

Gabriela Hernández Brito

La posmodernidad constituye un cambio radical de los sistemas cognitivos, las estructuras sociales y el espacio; es la evidencia del nacimiento de un nuevo tipo de sujeto: reificación, nihilismo y descentramiento perceptivo, son algunas de las características que le atribuye la teoría cultural y la antropología.  El arte Povera se convierte entonces en un rescate romántico del individuo originario y una puesta en evidencia de “una lenta transformación de la sensibilidad”, tal y como afirmara el teórico Andreas Hyussen. La posmodernidad pues, y muy especialmente el arte Povera, se encargará de otorgarle otros cometidos a la praxis artística: perpetuar una experiencia de vida a partir de lo sensitivo y ofrecer nuevas coordenadas para la relación eterna, pero mutable, entre el hombre y la naturaleza.

El arte povera, nacido en Italia en la década del sesenta, desvirtúa el significado tradicional del objeto artístico y la noción de la recepción como contemplación pasiva del espectador. En cambio, hace surgir en el sujetouna actitud crítica y fundamentalmente experimental a la hora de intervenir la obra de arte y los procesos creativos que la configuran. El arte povera intenta asociarse con los aspectos más inmediatos de la vida misma, para ello busca una relación vivencial y polémica con la realidad.

Michelangelo Pistoletto, uno de los participantes de esta tendencia artística europea, inaugurará la mayor exposición personal de su carrera artística en el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, el viernes 25 de noviembre a las 5:30 pm. La muestra comenzará con su conocido performance “Walking Sculpture”, una esfera realizada con papel periódico de nuestro país que recorrerá las calles habaneras hasta hacer entrada al Edificio de Arte Universal del Museo Nacional.

El trabajo de Pistoletto se caracteriza por la utilización de diferentes soportes y manifestaciones: instalaciones, esculturas, happening, land art, etc. Su obra se destaca  por la incorporación de materiales artísticamente descontextualizados y la implicación ideológica de esta elección. Utiliza gran variedad de materiales procedentes de la vida cotidiana –como ropa, periódicos usados, chapas de botellas, madera o cartón- que pone a dialogar con otros de mayor valor como el mármol, el espejo, etc. El objetivo de tal convivencia formal y conceptual es desmantelar la jerarquía que usualmente el arte había establecido sobre los materiales implicados en la praxis.

Como culmen de este proceso ideo-estético, el espectador se convierte en el activador de los significados que el artista busca con sus piezas y la completa desde una percepción activa y participativa. Así encontramos una serie de cuadros-espejos dedicados a La Habana donde el artista ubica sobre una lámina de acero pulido una serigrafía que muestra una escena común de los barrios de la Capital. El espectador, durante el proceso perceptivo se introduce en la obra debido a su reflejo por lo que la obra cambia constantemente su connotación.Asimismo, a la entrada del Museo encontraremos cuatros espejos con elementos que aluden a diversas religiones como el catolicismo, el budismo y el islamismo. El reflejo que se produce de estos elementos crea la sensación visual de estar unidos, una metáfora de la necesidad de hermandad y respeto que debe existir entre las diversas religiones a nivel global. Es preciso señalar que el artista donó los cuadros-espejos que formaron parte de uno de sus performance en la Bienal de La Habana a la colección del Museo, otra de las obras que podremos disfrutar en la exposición.

La obra povera se hace partícipe de la idea del arte como espectáculo, noción que agudiza la Posmodernidad y que busca la interacción del espectador y su reacción eufórica antelos productos culturales. Por ello Pistoletto intenta conducir al espectador hacia laexperimentación de sensaciones, usando como vía directa las características formales ysimbólicas de las materias primas implicadas en cada pieza, y los procesos detransformación biológica que ellas experimentan. Es así como Pistoletto nos sorprende con su célebre obraLa Venus de los trapos en la que pone a dialogar una escultura de ascendencia clásica con ropas usadas.La Venus es un recuerdo de un pasado histórico,mientras que los harapos son parte de un futuro asumido. El punto de cruce entre los dos elementos significantes es un puro presente. Precisamente esta relación entre pasado, presente y futuro es uno de los ejes de la obra de Michelangelo Pistoletto.

Esta exposición de Pistoletto desborda los límites de la sala temporal y se mezcla con piezas de la colección permanente del Museo cambiando por momentos el sentido de las piezas que se encuentran en exhibición. Así encontramos obras en la colección de arte griego, romano y etrusco, así como en la sala dedicada al arte italiano y en los pasillos y escalinatas del Edificio de Arte Universal. Una ingeniosa reformulación del Hombre de Vitrubio y la conceptualización de un nuevo símbolo nacido de la misma inundan las salas del Museo.

Otro de los elementos importantes en la poética de Pistoletto y que está presente en la muestra, es la creación del símbolo Tercer Paraíso. Este es la reformulación del símbolo matemático del infinito, donde los dos círculos originales del infinito representan a la naturaleza y al desarrollo tecnológico y artístico; mientras el anillo central alude a la necesidad de unión de estos conceptos.  Si bien en un primer momento de nuestra evolución el hombre estuvo en constante relación e intercambio con la naturaleza, luego centró su interés en el desarrollo tecnológico y esto ha traído la destrucción de la relación naturaleza-sociedad. Precisamente la obra del artista italiano alerta sobre una toma de conciencia, una necesidad de lograr la armonía y de aunar la ciencia, la espiritualidad y el mundo natural.

Esta pieza, que se ha convertido en un símbolo del artista y en muestra de una nueva sensibilidad artística, ha sido realizada en diferentes ciudades del mundo –Eleusis, Grecia; Quito, París, La Habana, etc.- y con diferentes soportes y materiales siempre teniendo en cuenta las características y la historia del lugar donde se realice. Es así como en La Habana en 2012 se utilizó el mar como soporte y los barcos y pescadores como materiales fundamentales evidenciando la posibilidad de conciliar los avances científico-técnicos, el ser humano y los recursos naturales. Asimismo, durante la 12 Bienal de La Habana se presentó el símbolo del Tercer Paraíso a través de un performance con jóvenes músicos. Este símbolo constituye además la imagen del Forum Rebirth que también se desarrolla por estos días en La Habana.

 En la contemporaneidad la sociedad está marcada por una voluntad de consumo desaforada que determina en gran medida al sujeto. La felicidad es entendida como la simple acumulación, ya sea simbólica o material de poder, influencia, prestigio y riqueza. La prolongada emancipación del hombre ha sido sustituida por la falsa felicidad de la posesión. El arte de Michelangelo Pistoletto constituye entonces un llamado de atención sobre la necesidad de conservar las esencias, las sensaciones, el sentido de integridad humana con la naturaleza y la armonía entre los seres humanos y los agentes sociales.

(La Habana, 1993). Licenciada en Historia del Arte en la Universidad de La Habana. Actualmente trabaja como Especialista de Comunicación del Consejo Nacional de las Artes Plásticas.

Michelangelo Pistoletto en la Habana. Fotografía: Daylene Rodríguez
Michelangelo Pistoletto en la Habana
Michelangelo Pistoletto en la Habana
Michelangelo Pistoletto en la Habana